6 MANERAS DE RECICLAR UNA TABLA DE PLANCHAR

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Incluso las tablas de planchar se pueden reciclar: cuando ya no se necesitan, por ejemplo, porque están desgastadas, están dañadas o simplemente porque se decidió comprar un modelo más nuevo y más funcional, es posible encontrar usos alternativos. Con un poco de habilidad e imaginación, son múltiples las soluciones que se pueden crear.

1- Por ejemplo, una tabla de planchar se puede convertir en un estante perfecto para poner libros: un mueble alternativo que, en virtud de su forma estrecha y alargada, se puede colocar en cualquiera esquina de la casa sin ocupar demasiado espacio. Desde el pasillo hacia el salón, desde la entrada hacia el dormitorio, hay muchos lugares donde se puede poner esta práctica y original estantería para libros, ideal para reponer novelas y colecciones de poesía, y también libros de ejercicios y libros para niños, o – por cierto – álbumes de fotos y revistas.

2- Como alternativa, una tabla de planchar se puede convertir en un escritorio que se utilizará para apoyar el ordenador con el que se trabaja: y, por lo tanto, se puede colocar en la sala de estar, en el dormitorio o en la oficina, tal vez decorándola con flores y, por supuesto, enriqueciéndola con un ratón y todo lo que se pueda necesitar para leer y escribir, incluyendo una pequeña lámpara (mejor evitar, sin embargo, de apoyar una impresora, ya que es posible que sea demasiado pesada).

3- Pero no sólo se puede utilizar por la parte superior: de hecho, se pueden utilizar sus ganchos para colgar las herramientas de trabajo. Tijeras, clavos, tornillos, pinzas, se puede colgar todo lo que se necesita: y así la tabla de planchar se puede poner en garaje o en el sótano, apoyada verticalmente a una pared así que ocupe poco o nada de espacio.

4- Una idea alternativa válida es la de utilizarla como estante para un mueble: si vieja, desgastada o dañada en la superficie, nada prohíbe cubrirla con papel pintado o pintarla eligiendo un recubrimiento especial.

Se pueden utilizar todas las decoraciones que se desean, incluso teniendo en cuenta la habitación donde se colocará. Obviamente, encima se podrán colocar objetos o recuerdos, pero también un televisor, un ventilador, una lámpara o cualquier otro elemento.

5- Si nos gusta coser, no hay nada mejor que una tabla de planchar para mantener en orden y dejar en su lugar todos los objetos que se utilizan para esta actividad, los hilos colorados, los dedales, o las bolas de lana. La tabla se puede apoyar contra una pared vertical o incluso colgada en una pared con un martillo y clavos. Lo que importa es que, en esta circunstancia, el consumo de espacio es muy bajo y, al mismo tiempo, reciclamos un elemento que de otro modo habría sido tirado a la basura.

6- Por último, pero no menos interesante es la propuesta para reciclar una tabla de planchar utilizándola para colgar las hoyas: un lugar para las joyas muy especiales, en lo que se pueden colgar todos los pendientes, pulseras, collares y todos los anillos que nunca se sabe donde poner y que así siempre serán visibles y al alcance de la mano. Por ejemplo, se podría apoyar la tabla a lado de un espejo, para que se puedan probar la joyería y mirarse al espejo al mismo tiempo. ¿Quién podría haber imaginado que desde una tabla de planchar – vieja – podrían surgir muchas ideas originales?

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Redacción
Licenciada en literatura, apasionada y curiosa. Ha vivido en tres países diferentes, le encanta escribir y viajar.