PONE CUATRO REBANADAS DE TOMATE EN UNA MACETA CON TIERRA. LO QUE OCURRE ES FANTÁSTICO:

image

Ha tenido mucho éxito en la red, últimamente, el vídeo de un americano que se ha encontrado, con gran sorpresa, unas plantas de tomate en casa. Se trata de un vídeo casero en que el hombre explica cómo conseguir plantas de tomate.. de los residuos de la cocina! En sustancia, el consejo es no echar los residuos de la nevera:  los tomates maduros, por ejemplo, pueden ser cortados a rebanadas y “enterrados” en una maceta, esperando que den frutos.

La gran cantidad de semillas que contienen, en efecto, a contacto con el terreno, a menudo regado, logra generar nuevas plantitas de tomate que serán aún más grandes, fuertes y sanas cuanto más tomarán sol y serán humedecidas. Obviamente, poniéndose “altas” será luego necesario poner unos adecuadas “varillas” que hagan de apoyo; ¡todo esto llevará a tener tomates auténticos (ciertamente mucho más de los que nos encontramos en el supermercado) sencillamente reciclando descartes maduros! ¡Con la misma sencillez nuestros balcones pueden transformarse no sólo en residencias para flores y tomates, sino también para ensalada! En efecto la lechuga a hoja larga se ha revelado particularmente simple de cultivar en casa, por sus características intrínsecas.

image

Los pasos a seguir son pocos y fáciles, vamos a verlos en seguida:

1) utilizar una maceta, posiblemente de plástico y con agujeros por debajo, de modo que la estructura no absorba agua y que la planta pueda ser también regada gracias al platito que le vayamos a poner debajo. Si la maceta es de terracota hay que pincharla bien y revestirla con un sobre de plástico de modo que retenga la humedad.

2) lavar la maceta con agua y jabón o agua y lejía en partes de 9 a 1.

3) la tierra no tiene que tener particulares características, pero si no proviene de un jardín es mejor que se evite la presencia de bacterias u organismos nocivos para la planta.

image

4) Llenar la maceta con la tierra dejando un par de centímetros abundantes de espacio con el bordo.

5) esparcir las semillas sobre la superficie del terreno, dejando que no se acumule toda a un lado, echandoles al suelo como si fuera sal, para entendernos. Revestir luego con otra capa de tierra, muy sutil, de modo que pueda pasar la luz necesaria a la fotosíntesis.

6) humedecer cada mañana la tierra con un rociador, siempre controlando que haya humedad suficiente, pero no en exceso.

image

7) Una vez que la planta ha empezado a brotar, en el arco de una/dos semanas, regarla a días alternos, también pensañado en utilizar un plato a poner debajo de la maceta de modo que regar “dedse abajo”, evitando mohos y setas.

8) Las jóvenes plantas de lechuga tienen que recibir luz solar durante unas 14 horas al día; es importante por lo tanto que estén en un balcón soleado pero también, al mismo tiempo, a temperaturas no muy elevadas. Por la noche también soportan los 6° grados. En el caso no se cuente con una zona soleada en casa merece la pena considerar la hipótesis de una lámpara fluorescente, de accionar a lo mejor con un temporizador.

image

9) Una vez alcanzada la fase 2, en la que empieza a comparecer la segunda capa de hojas, se hace espacio a las plantas más fuertes desarraigando las que aparecen más débiles; estas plantas pueden ser ya consumidas o bien plantadas en otra maceta.

10) La cuestión fertilizante es facultativa: la planta de lechuga no necesita siempre ayudas del exterior, pero si está disponible se puede usar un fertilizante diluido en agua una vez por semana durante tres semanas.

image

11) Ahora la lechuga estará lista para ser cogida. Las hojas maduras serán en todo caso buenas y comestibles, pero si ha alcanzado el estadio de producción de las semillas podría resultar amarga. Al mismo tiempo es importante cogerla en el momento justo porque podría podrir de prisa. Se pueden coger también sólo las hojas más externas dejando crecer las interiores un poco más.

El mismo procedimiento es repetible utilizando, en lugar de la maceta, un sobre, por ejemplo como uno para la compra, pinchado y con los mangos cortados. Es un contenedor ideal porque, una vez “tapado”, no dispersa humedad. ¡El cultivo de esta simple planta comestible también es un óptimo “primer aproche” a la Naturaleza para los niños!

Page 1 de 1
Loading...

About Redacción

Redacción
Licenciada en literatura, apasionada y curiosa. Ha vivido en tres países diferentes, le encanta escribir y viajar.